THE THREE MAIN PHASES OF HAIR GROWTH

LAS TRES FASES PRINCIPALES DEL CRECIMIENTO DEL CABELLO

1. Fase anágena – La etapa de crecimiento

Esta es la fase de crecimiento activo del cabello. Durante esta etapa, las células del folículo piloso se dividen rápidamente y el cabello sigue creciendo.

Esta fase suele durar entre 2 y 7 años y determina en gran medida la longitud máxima que puede alcanzar el cabello. En promedio, el cabello crece aproximadamente 1–1,3 cm al mes.

En un cuero cabelludo sano, aproximadamente el 85–90 % de los cabellos se encuentra en esta fase.

Durante este periodo, varios factores son sumamente importantes:

  • un suministro adecuado de nutrientes

  • una buena circulación sanguínea hacia los folículos pilosos

  • un suministro adecuado de energía celular

Si alguno de estos factores es insuficiente, el crecimiento del cabello puede ralentizarse o detenerse antes de lo esperado.


2. Fase catágena – La etapa de transición

Esta es una breve fase de transición que dura solo unas semanas, durante la cual se detiene el crecimiento del cabello.

La división celular en el folículo piloso se ralentiza, el cabello se separa de su suministro de nutrientes y el folículo entra gradualmente en un estado de reposo.

Esta fase suele durar de 2 a 3 semanas, y solo un pequeño porcentaje de cabellos se encuentra en esta etapa en un momento dado.


3. Fase telógena – La etapa de reposo

Durante esta fase, el cabello deja de crecer, pero permanece en el cuero cabelludo.

La fase telógena suele durar de 2 a 4 meses, tras los cuales el cabello se cae y un cabello nuevo comienza a crecer en su lugar.

Perder entre 50 y 100 cabellos al día es completamente natural.
El problema surge cuando demasiados cabellos entran en esta fase al mismo tiempo.


¿Qué puede causar la caída del cabello?

La caída del cabello puede tener muchas causas diferentes y, a menudo, intervienen varios factores al mismo tiempo.

Las causas más comunes incluyen:

Estrés

El estrés prolongado puede alterar el ciclo natural de crecimiento del cabello. En estos casos, muchos cabellos entran prematuramente en la fase telógena, lo que puede provocar una mayor caída del cabello unos meses después.

Cambios hormonales

Algunas situaciones de la vida pueden afectar considerablemente al crecimiento del cabello, como:

  • después del parto

  • durante la menopausia

  • trastornos de la tiroides

Los cambios hormonales pueden hacer que la fase de crecimiento del cabello se acorte.

Deficiencias nutricionales

El cabello es uno de los tejidos de división más rápida del cuerpo humano, lo que significa que es muy sensible a la disponibilidad de nutrientes.

Entre los nutrientes clave se incluyen:

  • aminoácidos

  • zinc

  • vitaminas del grupo B

  • ciertos minerales

Si el organismo no recibe suficientes de estos nutrientes, el crecimiento del cabello puede ralentizarse y las hebras pueden debilitarse.


Cuando el cabello no se cae, sino que se rompe

En muchos casos, el problema no es la caída clásica del cabello, sino más bien una mala calidad capilar.

En estas situaciones, el cabello suele estar:

  • fino

  • débil estructuralmente

  • propenso a romperse

  • no puede crecer largo

Esto ocurre porque la hebra no se forma con una estructura lo bastante fuerte.

El principal componente estructural del cabello es la queratina, que se forma a partir de aminoácidos. Si el folículo piloso no recibe suficientes de estos componentes básicos, la hebra se debilita.

El resultado:

  • el cabello se rompe con más facilidad

  • las puntas se afinan

  • el cabello no puede crecer largo

Por este motivo, muchas personas sienten que su cabello «no crece», cuando en realidad crece continuamente: simplemente, las hebras se rompen durante el proceso de crecimiento.


La salud del cabello empieza desde dentro

El estado del cabello no depende únicamente de los cuidados externos. El funcionamiento de los folículos pilosos está muy influido por el aporte de nutrientes del organismo.

El crecimiento saludable del cabello requiere:

  • ingesta adecuada de nutrientes

  • un estilo de vida equilibrado

  • apoyo para el funcionamiento óptimo de los folículos pilosos

Por eso, la salud capilar no depende únicamente de la superficie del cabello: en realidad, comienza en los folículos pilosos, debajo del cuero cabelludo.

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